Antiguamente las cortinas protegían la intimidad de los nobles

31 deMay de 2013 | Uncategorized

Las cortinas son unas piezas móviles que cubren ventanas y puertas. Las cortinas pueden ser de tela, metálicas, automáticas, rusticas, manuales, térmicas, acústicas, estores, visillos, etc.
Algunas cortinas actuales incorporan filtros de rayos UVA y otras tecnologías para aislamiento acústico. Otro tipo de cortinas habituales en pueblos y zonas rurales son las confeccionadas con piezas de plástico en forma de macarrón y ganchos que se enganchan entre ellos.

Historia de las cortinas en otras épocas:

Desde siempre las personas han buscado protegerse del mundo exterior, sobre todo cubriendo puertas y ventanas. Ya en la antigua Grecia existía esta costumbre, pero aún nos podemos remontar más atrás, ya que en la antigua ciudad de Uruk (actualmente Irak) se han encontrado restos de cortinas hechas con cuentas de piedra caliza y caliza bituminosa, datadas 3.000 años a.C.
Durante la época medieval (s.V al XV) se comenzó a vislumbrar lo que sería la primera cortina, que se entendía como un aislante del frío.
Cuando empiezan a tener gran importancia es en el Renacimiento donde ganaron popularidad la seda y el terciopelo.
En el Barroco se prestó atención a la combinación de colores y muebles tapizados haciendo juego.En la época Rococó predominaron los colores pastel y a principios del s. XIII en Europa se extiende el Clasicismo con la simetría y la moderación.
En esta época surge también el dosel en las camas, con pesadas telas que protegían del frío o protegían también la intimidad de los nobles.

Las cortinas en otras culturas:

En Japón surgieron las cortinas Shoji, que se originaron por las cortinas chinas cerca del s.IV A.C, cuando se representaban sobre paredes de tumbas.
Estas cortinas que surgieron en China eran pesadas y no se movían.
Fue cuando la cortina cruzó hacia Japón cuando se hizo más ligera y versátil, como se conocen hoy en día.
En otras partes de Asia se usan habitualmente cortinas de bambú. El bambú significa “prosperidad, longevidad y protección contra las energías negativas”.
Por lo general son tiras de caña cortada, cocida y seca, que después se tejen.
Asía es el lugar donde nació este tipo de cortina, pero ahora se van extendiendo por todo el mundo como objeto decorativo y por sus ventajas: es ecológica, de fácil producción, no necesita lavarse (solo que quita el polvo), y el precio es menor a otros materiales.
En algunas zonas de Africa también se colocan cortinas de tela en puertas y ventanas para que no entren insectos y protegerse del calor y los vientos.
En otras ocasiones también se realizan cortinas con bambú o palitos de madera encadenados entre ellos, así al moverse con el viento, ahuyentan a las moscas y mosquitos.

En la actualidad:

En Europa en esta época moderna, juegan un papel muy importante en la imagen de la casa, usándose una amplia variedad de materiales, colores, texturas y cortes que dan diferentes estilos y ambientes, creando espacios cálidos y confortables, o frescos si el clima lo requiere.
El color y el tejido determinarán el paso de la luz, si estos son leves y claros tendremos más luminosidad, y si queremos lo contrario tendremos la elección de colores más oscuros y telas más pesadas.
La función que vayan a realizar determinará la composición de las cortinas que pueden ser desde velos decorativos o por el contrario, cuando se necesita más intimidad se usará el tafetán, el shantung o la seda natural, algodón, etc.
El modelo más empleado en salones y grandes dormitorios es el de dos paños más o menos barrocos. En otras estancias se suele optar por cortinas más sencillas, como las romanas, las venecianas o los estores. Actualmente tienen bastante cabida los paneles japoneses o las lamas verticales.
Los alzapaños son la forma más tradicional de recoger estos elementos textiles. Cuanto más alto los situemos, más caída tendrá la tela. Si queremos conseguir un estilo rústico utilizaremos el lino y los colores naturales como el chocolate, tierra y tonos suaves.
Los salones son los más ricos en posibilidades con tejidos finos o composiciones más complejas para compensar un cuarto sobrio. Los complementos pueden convertirse en los grandes protagonistas.
En los dormitorios es aconsejable las combinaciones que transmitan paz, colores suaves y minimalistas.
No olvidemos por último que algo tan sencillo como las cortinas, puede ayudar a cambiar completamente decoración y el ambiente.

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