CONCLUSIONES Y FUTURO. 70. La herramienta digital de CYCLOS para gestionar los intercambios y pagar con tiempo

4 deSep de 2026 | Banco del Tiempo Escolar

Cuando un grupo de jóvenes decide dar el paso y crear su propio Banco del Tiempo Juvenil, ¿cómo organizan los intercambios cuando el proyecto empieza a crecer? Mientras participan cinco o seis personas puede bastar con un pequeño registro, pero a medida que se incorporan nuevos participantes resulta necesario disponer de una herramienta que permita saber quién forma parte de la comunidad, qué puede ofrecer cada persona, qué servicios están disponibles y cuánto tiempo tiene cada participante en su cuenta.

Para esta función, se propone utilizar Cyclos Payment Software, una plataforma tecnológica que se utiliza para monedas sociales, sistemas de intercambio y Bancos del Tiempo, y permite crear comunidades con sus propios usuarios, cuentas y reglas de funcionamiento. La propia organización señala que Cyclos 4 Communities es utilizado por cientos de monedas sociales, entre ellas bancos del tiempo, sistemas LETS y monedas comunitarias.

Dentro de CYCLOS, la plataforma puede configurarse para que la unidad de intercambio no sea el euro, sino el tiempo. De esta manera, una hora dedicada a otra persona puede registrarse como una hora transferida entre las cuentas de quienes han participado en el intercambio. La tecnología cambia, pero lo que el alumnado ha aprendido durante años en el Banco del Tiempo Escolar permanece: todas las horas tienen el mismo valor y lo que circula dentro de la comunidad no es dinero, sino tiempo, conocimientos, capacidades y ayuda mutua.

Un directorio para descubrir lo que cada joven puede aportar

Una de las funciones más útiles es la posibilidad de disponer de un directorio de participantes. Cyclos permite buscar usuarios y consultar sus perfiles y, dependiendo de la configuración y de los permisos establecidos, acceder a las acciones y anuncios asociados a cada uno de ellos. Aplicado a un Banco del Tiempo Juvenil, esto permite construir algo parecido a un pequeño mapa de capacidades de la comunidad: inglés, crochet, matemáticas, fotografía, dibujo, informática o reparación de bicicletas. También pueden aparecer propuestas que no necesitan conocimientos especializados: acompañar a alguien a una actividad, ayudar a organizar un encuentro comunitario, colaborar en una acción ambiental o participar en una actividad intergeneracional.

El directorio, pedagógicamente, funciona como un mapa de lo que una comunidad sabe hacer.

Buscar, contactar, intercambiar y pagar en horas

El funcionamiento para los jóvenes debe ser muy sencillo. Un participante accede al Banco del Tiempo Juvenil, consulta las ofertas disponibles y encuentra a otra persona que ofrece aquello que necesita. Una vez acordado el intercambio mediante los canales establecidos por el propio banco, se realiza la actividad y se registra el tiempo empleado.

Cyclos permite realizar pagos entre usuarios y consultar posteriormente las operaciones realizadas. Dependiendo de cómo se configure cada comunidad, los pagos pueden efectuarse identificando al destinatario mediante diferentes métodos, incluidos nombre, correo electrónico, teléfono, número de cuenta o código QR, que pueden utilizarse para facilitar determinadas operaciones, escaneandolas desde la aplicación móvil, mostrando los datos antes de que el usuario confirme la operación.

En un Banco del Tiempo Juvenil esto abre posibilidades muy interesantes, ya que tras finalizar una actividad, los participantes podrían registrar el intercambio desde el teléfono y confirmar la transferencia correspondiente. El acto de pagar deja así de tener una connotación económica y permite reconocer el tiempo recibido y asumir la responsabilidad de registrar el intercambio.

El saldo como memoria de reciprocidad, no como riqueza

CYCLOS debe cuidar especialmente la forma en que los jóvenes interpretan el saldo de sus cuentas. Tener muchas horas acumuladas no significa ser más productivo ni haber tenido más éxito que otras personas. No debe convertirse en una competición, sino que su función es ayudar a mantener la reciprocidad dentro de la comunidad y hacer visible el movimiento del tiempo.

Un jóven que constantemente ofrece servicios pero nunca solicita ayuda necesita aprender también a recibir. Del mismo modo, alguien que durante un periodo necesita recibir más apoyo puede posteriormente encontrar nuevas formas de contribuir, pero sin presión. Esta concepción rompe con una asociación muy arraigada entre valor y acumulación. En CYCLOS, el objetivo no consiste en tener muchas horas, sino es que las horas circulen.

La tecnología debe adaptarse a la comunidad

Una característica de Cyclos es su capacidad de configuración. El software permite establecer comunidades con administradores locales, usuarios y cuentas propias y personalizar diferentes elementos del sistema. También contempla la posibilidad de que distintas comunidades funcionen de manera independiente o establezcan operaciones entre ellas. Esta posibilidad conecta con el futuro que plantea CYCLOS.

Un grupo de estudiantes que termina 4.º de ESO podría crear un primer Banco del Tiempo Juvenil vinculado a su barrio o municipio, y otro centro podría impulsar posteriormente su propia comunidad. Con el tiempo podrían aparecer diferentes redes juveniles conectadas con Bancos del Tiempo comunitarios ya existentes.

La tecnología no debería determinar la estructura del proyecto, sino que la comunidad decide cómo quiere organizarse y la herramienta digital se configura para servir a esa comunidad.

Una aplicación no sustituye a la comunidad

Esta distinción debe quedar muy clara para el alumnado. CYCLOS no es una aplicación para intercambiar servicios, sino un proyecto comunitario que puede utilizar una aplicación para facilitar su organización.

Una plataforma puede registrar horas, ordenar ofertas, mostrar usuarios o facilitar transferencias, pero no puede crear por sí sola confianza, cuidado, responsabilidad, empatía o sentimiento de pertenencia. Por ello, los encuentros presenciales, las asambleas, las actividades comunitarias y los espacios compartidos continúan siendo el corazón del Banco del Tiempo Juvenil. La tecnología funciona para facilitar las relaciones entre las personas.

Un sistema especialmente protegido cuando participan menores

En el caso de CYCLOS existe además una circunstancia que obliga a extremar las precauciones: sus participantes pueden tener todavía dieciséis años.

Que técnicamente una plataforma permita incorporar determinados datos a un perfil no significa que deban utilizarse todos ellos. La documentación de Cyclos contempla perfiles con diferentes datos personales y numerosas posibilidades de configuración y permisos. Precisamente por ello, un Banco del Tiempo Juvenil debe aplicar desde su diseño el principio de minimización de datos desarrollado anteriormente en el capítulo 69. El perfil juvenil debería contener únicamente la información imprescindible para participar. No debería funcionar como una red social ni convertirse en un escaparate de la vida privada del alumnado, por lo que deben de quedar fuera del directorio público las direcciones particulares, rutinas, centros frecuentados, teléfonos visibles públicamente, ubicaciones en tiempo real u otros datos innecesarios.

Es recomendable que la configuración inicial del sistema sea realizada y supervisada por la entidad responsable del Banco del Tiempo Juvenil, con permisos diferenciados entre administradores, acompañantes adultos y participantes.

Cómo poner en marcha la herramienta

La entidad, asociación, ayuntamiento, centro juvenil o grupo promotor interesado en desarrollar esta infraestructura puede consultar directamente la información técnica, posibilidades de configuración, documentación y opciones disponibles en la página oficial de Cyclos. El sitio oficial ofrece acceso al registro y descarga del software, además de documentación y recursos de soporte.

Para un grupo de adolescentes no debería plantearse “descargad una aplicación y cread vuestro banco”. La secuencia educativa y organizativa correcta es justamente la inversa, por lo que primero se crea el grupo, después se definen las normas, se determina qué entidad adulta o comunitaria proporcionará acompañamiento, se establece el protocolo de protección de menores y tratamiento de datos y, finalmente, se configura la infraestructura digital que permitirá gestionar los intercambios. De esta manera, la tecnología llega cuando existe una comunidad preparada para utilizarla.

Acompañamiento en la configuración de la herramienta

La incorporación de la herramienta digital no significa que los jóvenes tengan que enfrentarse por sí solos a su configuración. Desde CYCLOS se facilitará acompañamiento durante el proceso de puesta en marcha, ayudando a adaptar la plataforma al modelo de Banco del Tiempo Juvenil que se quiera crear y a las características concretas de cada comunidad. Esta configuración tendrá especialmente en cuenta que entre las personas participantes hay menores de edad, por lo que aspectos como los datos visibles en los perfiles, los permisos de acceso, los canales de comunicación, el registro de los intercambios, la gestión de las cuentas de tiempo y los distintos niveles de administración deberán diseñarse desde criterios de seguridad, privacidad y protección. El objetivo es construir una herramienta ajustada a las necesidades reales de cada Banco del Tiempo Juvenil, de manera que la tecnología facilite la autonomía progresiva de los jóvenes sin comprometer su protección. Este acompañamiento permitirá además que las entidades, asociaciones o personas adultas responsables comprendan el funcionamiento del sistema y puedan gestionarlo posteriormente con mayor autonomía, convirtiendo la configuración inicial en un proceso de aprendizaje y construcción comunitaria.

 

Comentarios

0 Comentarios

Enviar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *